Descubre por qué el entorno durante el parto, el respeto a la fisiología del nacimiento y el contacto piel con piel ininterrumpido son factores críticos para proteger el vínculo y establecer la lactancia
A menudo, al hablar de lactancia materna, el foco se pone exclusivamente en el agarre, las posturas o la frecuencia de las tomas, pasando por alto que el primer pilar de la lactancia se construye antes de que el bebé realice su primera succión.
El éxito de este inicio no depende únicamente de la técnica o de la voluntad de la madre, sino de un factor estructural crítico: el respeto a la ecología y fisiología del nacimiento. Un inicio sereno no es un estado de ánimo que la mujer deba forzar en medio del caos, sino un derecho clínico que las instituciones sanitarias deben garantizar.
Para profundizar en esta realidad, el próximo sábado 24 de octubre a las 10:45 h, la II Jornada Nacional FEDALMA 2026 acogerá la ponencia «La bienvenida al mundo: Claves perinatales para un inicio de lactancia sereno», a cargo de Concha Gamundi. Pero, ¿por qué es tan determinante el entorno en esas primeras horas?
La química de la serenidad: oxitocina, estrés y resiliencia materna
La literatura científica sobre la fisiología del nacimiento, con referentes internacionales como Michel Odent o la investigadora Kerstin Uvnäs Moberg, establece que la lactancia es un evento neurohormonal profundamente influenciado por el estado emocional.
El escenario óptimo para facilitar el reflejo de eyección incluye intimidad, silencio, luz tenue y una percepción de seguridad. Estas condiciones favorecen el llamado «apagón neocortical» (la inactivación de la parte racional y de alerta del cerebro), permitiendo que las estructuras primarias liberen oxitocina con gran facilidad.
Sin embargo, sabemos que la realidad de muchos nacimientos se aleja de este ideal. Cuando el entorno hospitalario resulta adverso, ruidoso o está marcado por un intervencionismo rutinario, el organismo materno segrega niveles elevados de adrenalina y cortisol. Estas hormonas del estrés actúan como antagonistas temporales de la oxitocina, lo que puede retrasar o dificultar los primeros flujos de calostro. A menudo, esto genera en la madre una angustiosa percepción de «falta de leche», cuando en realidad se trata de una inhibición puramente ambiental.
Llegados a este punto, es vital transmitir un mensaje claro: un inicio alejado de lo ideal no impide amamantar. Comprender este mecanismo de la fisiología del nacimiento no debe servir para desanimar a quien ha tenido un parto estresante, sino precisamente para liberarla de esa carga y alejar cualquier falsa responsabilidad individual. Si la lactancia no fluye en las primeras horas tras un parto difícil, no es que el cuerpo de la mujer falle, es que ha reaccionado de forma natural al estrés del entorno.
El cuerpo materno tiene una inmensa capacidad de adaptación. Con paciencia, contacto piel con piel a posteriori y, sobre todo, con el acompañamiento adecuado y el calor de los grupos de apoyo, esa barrera neurohormonal inicial se puede revertir para establecer una lactancia duradera y exitosa.
El hábitat biológico y la regulación a través del contacto
La transición más amable y segura a la vida extrauterina pasa por respetar la fisiología del nacimiento y preservar el hábitat natural del recién nacido: el cuerpo de su madre. La neurociencia neonatal, liderada por investigadores como Nils Bergman, documenta que la separación rutinaria dispara de forma aguda los niveles de estrés tóxico del bebé.
Por el contrario, el contacto físico temprano e ininterrumpido actúa como el principal regulador del sistema nervioso autónomo. La evidencia clínica sobre el inmenso poder de las caricias y la estimulación táctil —ampliamente divulgada en nuestro entorno por pediatras como el Dr. Adolfo Gómez Papí— demuestra que este contacto estabiliza la frecuencia cardíaca, regula la temperatura y equilibra la glucosa en sangre de manera mucho más eficaz que una incubadora. Además, un entorno sereno sobre el pecho materno permite al bebé desplegar reflejos innatos como el breast crawl (reflejo de arrastre), parte esencial de la fisiología del nacimiento, evitando tener que forzar agarres artificiales que suelen derivar en dolor o grietas.
La perspectiva sociológica y el plan de parto como herramienta de protección
Desde la sociología de la salud se advierte de cómo el modelo tecnocrático de parto puede expropiar a la mujer de su capacidad de decisión al ignorar la fisiología del nacimiento. Cuando el inicio de la lactancia está mediado por intervenciones no consentidas, separaciones o la imposición de horarios rígidos, se fractura la autoeficacia materna, obligando a la mujer a iniciar la lactancia desde la vulnerabilidad en lugar de desde el empoderamiento.
Un inicio sereno se defiende y se planifica. El plan de parto es el documento legal y comunicativo idóneo para que las familias soliciten un entorno observacional que proteja a la diada, requiriendo aspectos como:
- Respeto absoluto a la «Hora de Oro»: Garantizar que el bebé permanezca sobre el pecho materno sin interrupciones.
- Valoraciones no invasivas: Solicitar que los controles pediátricos de rutina se realicen sobre el cuerpo de la madre.
- Cesáreas acompañadas y respetadas: En caso de intervención, permitir el contacto piel con piel sin separar a la madre de su bebé.
Nuestra ponente: Concha Gamundi
Para desgranar esta realidad, analizar los retos pendientes y dotarnos de herramientas actualizadas, contaremos en la Sala Compañía de Jerez de la Frontera con la presencia de Concha Gamundi. Matrona con más de 40 años de trayectoria profesional en el paritorio del Hospital de Puerto Real (Cádiz) y Consultora Internacional en Lactancia Materna (IBCLC), Gamundi es todo un referente en proyectos de Humanización de la Atención Perinatal y en la formación de residentes. Su amplia experiencia nos garantiza un abordaje profundo, clínico y sumamente empático sobre el cuidado en el inicio de la vida.
Comprender el impacto del entorno y la fisiología del nacimiento enriquece nuestra labor de voluntariado. Nos permite ofrecer un apoyo madre a madre más empático, validando la experiencia de cada mujer con información actualizada y cercana, y alejando cualquier responsabilidad individual cuando el inicio no fluye como se esperaba.
Os invitamos a consultar el programa completo y a reservar vuestra plaza para la II Jornada Nacional FEDALMA 2026. Acompañadnos este mes de octubre para seguir tejiendo alianzas, actualizando nuestros conocimientos con rigor y trabajando juntas por un apoyo a la lactancia cada vez más sólido y respetuoso.
IMAGEN:
Ana Isabel Díaz Sánchez – Concurso Fotográfico Lactancia Materna Marina Alta – Edición 2024 – Premio «Practicas IHAN en centros sanitarios» www.grupnodrissa.org
