Con motivo del reciente Día Internacional de las Juezas (10 de marzo), analizamos cómo los derechos de lactancia y la justicia están evolucionando.
Repasamos lo que se dijo en nuestro Congreso y las últimas victorias en el Supremo.
El 10 de marzo se celebra el Día Internacional de las Juezas. Más allá de celebrar que cada vez haya más mujeres con toga, en FEDALMA queremos celebrar algo aún más importante: que los tribunales están empezando a cambiar el foco.
Durante años, la justicia veía la lactancia solo como un «derecho laboral de la madre» (una pausa, un permiso). Pero gracias a una nueva ola de derechos de lactancia y justicia con perspectiva de infancia, los jueces están empezando a ver lo que realmente importa: el derecho fundamental del bebé a no ser separado de su madre cuando ella ha decidido amamantar.
La «Renovación Hermenéutica»: Interpretar la ley con realidad
Tal y como detalla el III Informe Técnico FEDALMA «Jurisprudencia, Lactancia y Realidad Judicial» que hemos elaborado para esta fecha, estamos viviendo lo que la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE) denomina «renovación hermenéutica».
¿Qué significa esto? Significa dejar de leer la ley como un robot burocrático y empezar a interpretarla entendiendo la vida real. Y afortunadamente, ya tenemos ejemplos concretos de cómo esta nueva mirada está blindando los derechos de lactancia.
1. Lo que aprendimos en el Congreso: El bebé como demandante
En nuestro pasado XX Congreso FEDALMA, analizamos a fondo la sentencia del Juzgado de lo Social de Canarias, un caso con el potencial de marcar un antes y un después en los derechos de lactancia.
Hoy, ese potencial se ha convertido en un precedente sólido: la sentencia ha sido ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias en enero de 2026. Al desestimar el recurso de la Mutua, el TSJ consolida un criterio en nuestro ordenamiento jurídico: la protección de la lactancia no es negociable ante la burocracia.
Lo revolucionario no fue solo que condenaran a la mutua a pagar 8.000€ por daños morales, sino quién reclamaba. La madre no presentó la demanda solo como trabajadora, sino en representación de su hijo.
- El argumento clave: Alegó que denegar la prestación por riesgo no solo afectaba a su sueldo, sino que vulneraba los Derechos Fundamentales del menor (su derecho a la salud y a disfrutar de la lactancia materna que su familia ha elegido para él).
- El fallo: El juez le dio la razón. Entendió que la burocracia había atropellado los derechos del ciudadano más vulnerable: el bebé. Esto abrió una puerta gigante: la lactancia ya no es solo conciliación, es un Derecho Humano del niño.
En definitiva, los tribunales por fin están reconociendo que los derechos de lactancia pertenecen, por encima de todo, al propio bebé.
2. Última hora: El Supremo confirma la tendencia
Y justo ahora, semanas después de nuestro encuentro, nos llega una noticia que confirma que vamos por el buen camino. El Tribunal Supremo acaba de unificar doctrina a favor de las médicas y sanitarias.
Esto tiene un mérito enorme si miramos los datos: aunque las mujeres ya representan el 57% de la carrera judicial en España, en el Tribunal Supremo apenas alcanzan el 21%. Que este Alto Tribunal, históricamente masculinizado, dicte ahora que recortar el sueldo a quien deja las guardias por riesgo es discriminación indirecta por sexo, es una victoria doble.
- ¿Por qué es importante? Porque establece que proteger la salud (de la madre y del bebé) no puede tener un castigo económico. Si la justicia permite que la madre pierda dinero por dar el pecho, la está coaccionando para que abandone. Está vulnerando su derecho de lactancia y el de su hijo.
El reto: Que la excepción se convierta en norma
Estas dos victorias (una analizada en el Congreso y otra recién salida del horno) demuestran que la relación entre derechos de lactancia y justicia está madurando. Hay jueces y juezas valientes que entienden que el Interés Superior del Menor está por encima de los protocolos de una mutua o de la organización de una empresa.
Sin embargo, todavía queda camino. Necesitamos que esta sensibilidad no dependa de la valentía de un abogado o un juez concreto, sino que sea la norma en toda la judicatura.
Conclusión
Con el reciente Día Internacional de las Juezas todavía en la memoria, brindamos por todas las juezas (y jueces aliados) que se atreven a mirar más allá del expediente y ver al bebé que tienen delante. Gracias a vuestras sentencias, la lactancia está dejando de ser un «asunto privado» para convertirse en un derecho blindado.
¿Necesitas ayuda legal? Conocer estos precedentes es vital para defenderte. Consulta nuestras Claves Legales FEDALMA 2026 para estar informada y defenderte con seguridad
¿Quieres profundizar? Puedes leer el análisis completo sobre el impacto de la perspectiva de género en la judicatura aquí:
