Cáncer y Lactancia: Cuando la ciencia avanza rápido, pero el sistema va despacio

Detalle de una gota de leche materna que ilustra la biopsia líquida en el estudio sobre cáncer y lactancia.

El binomio cáncer y lactancia es una realidad que paraliza. Cuando la enfermedad irrumpe en una etapa de vida, luz y crianza, el miedo se multiplica, pero también surgen preguntas que el sistema debe responder.

En el pasado Congreso FEDALMA 2025, fuimos testigos de las dos caras de la misma moneda. Por un lado, la Dra. Araceli García nos elevó con la esperanza de la ciencia puntera. Por otro, la matrona Laia Aguilar nos bajó a la tierra con las historias de Elena y Marina, dos mujeres que pusieron rostro a lo que falla en nuestros hospitales.

Hoy, adelantándonos al 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, queremos hablar de ellas. Porque la mejor forma de luchar contra el cáncer es con más investigación, pero también con una mirada más humana y justa.

1. Cáncer y Lactancia: Historias de Elena y Marina

El Estudio LACTHOS, presentado por Laia Aguilar, no nació de la nada. Nació porque las matronas se encontraron con casos que el sistema no sabía gestionar. Historias de pacientes tratadas pero, al mismo tiempo, de madres olvidadas.

  • La historia de Elena: Tenía un bebé de 8 meses y una lactancia feliz cuando le diagnosticaron cáncer de tiroides. El tratamiento exigía aislamiento. Ingresó en un hospital de primer nivel, pero nadie le explicó qué hacer con su pecho. Nadie le pautó extracciones para evitar una mastitis o un absceso durante el ingreso. Su cáncer se trataba, pero su lactancia era invisible.
  • La historia de Marina: Periodista, con un bebé de 5 meses. Una radiografía mostró una mancha: cáncer de pulmón. De repente, se vio ingresada y con una pregunta vital: «¿Qué pasa con mi lactancia? ¿Son compatibles las pruebas?». El silencio fue la respuesta. El sistema la trataba como «paciente oncológica», olvidando que seguía siendo madre lactante.

 

Ellas no son casos aislados. El estudio confirmó que al 29% de las madres ingresadas se les recomendó interrumpir la lactancia (a menudo sin evidencia farmacológica) y una cuarta parte sufrió complicaciones físicas por falta de apoyo clínico.

2. Lo que les pasó tiene nombre: Injusticia Epistémica

Lo que sufrieron Elena y Marina no fue solo «mala suerte» o falta de empatía. Fue algo más profundo, lo que Esther Massó, licenciada en Filosofía y en Antropología Social y Cultural, llama Injusticia Epistémica.

Ocurre cuando el sistema médico tiene tanto poder que anula la voz y el conocimiento de la mujer sobre su propio cuerpo. El oncólogo veía un órgano enfermo (un tiroides, un pulmón), pero era ciego a la identidad de la paciente como madre. Al ignorar su preocupación por la lactancia —tratándola como un capricho secundario frente a «lo importante»—, el sistema las fragmentó. 

Abordar el cáncer y lactancia por separado es un error: curar el cuerpo destrozando el vínculo no es curar, es reparar una máquina. Y de esto hablaremos mucho más en los próximos meses en este blog.

3. La esperanza es blanca: La leche como «chivata»

Pero si la gestión hospitalaria es la asignatura pendiente, la investigación biológica es la gran esperanza. La Dra. Araceli García compartió los hallazgos del equipo de la Dra. Cristina Saura (Vall d’Hebron), que parecen ciencia ficción: la leche materna puede actuar como una «biopsia líquida».

Resulta que la leche contiene ADN de las células mamarias. En estudios recientes, la leche materna reveló la presencia de ADN tumoral con una precisión del 87%, frente al escaso 8% que mostraban los análisis de sangre. Incluso se detectó el cáncer en leche congelada meses antes de que fuera visible en una ecografía.

Esto abre una puerta gigante: en el futuro, un simple análisis de leche podría ser la clave para el diagnóstico precoz en mujeres jóvenes, salvando vidas antes de que el tumor dé la cara.

4. Mensaje para este 4 de Febrero

Sabemos que compatibilizar cáncer y lactancia es un reto complejo y no siempre es posible mantener el amamantamiento (los tratamientos mandan). Pero lo que se puede mantener siempre es el acompañamiento y el respeto al momento vital de la mujer.

Desde FEDALMA pedimos:

  1. Protocolos de Ingreso: Que incluyan la variable «Lactancia» en la historia clínica para evitar mastitis y dolor añadido.
  2. Validación: Que la mujer sea escuchada como sujeto completo, no solo como paciente.
  3. Investigación: Y aquí es donde entras TÚ.

💡 Un apunte: El valor de cada gota

El pasado 27 de enero se celebró el Día Mundial de la Extracción de Leche Materna. Una fecha que reivindica el esfuerzo de las madres que usan el sacaleches para conciliar o por salud.

En el contexto oncológico, la extracción cobra un doble sentido vital:

  • 🛡️ Protección: Para evitar mastitis durante ingresos hospitalarios (lo que le faltó a Elena).
  • 🔬 Investigación: Porque gracias a esas madres que se extraen leche para donar, hoy podemos hablar de cáncer y lactancia con esperanza científica.

PROYECTO HERA: Tu leche salva vidas (aunque estés sana)

Para revolucionar el diagnóstico en casos de cáncer y lactancia, la ciencia necesita ‘enseñar’ al sistema a distinguir la leche de una mujer con cáncer de la de una mujer sana. Por eso, el Proyecto HERA te necesita a ti.

El objetivo es detectar el CÁNCER DE MAMA posparto, que a menudo se confunde con mastitis o cambios de la lactancia y se diagnostica tarde.

¿Quién puede participar?

  • Mujeres lactantes (sean o no madres biológicas).
  • Mayores de 18 años.
  • Sin necesidad de antecedentes de riesgo.

Solo tienes que entrar en su web, pedir cita y donar entre 10 y 30 ml. Esos mililitros que a ti te sobran pueden ser la clave para que, en el futuro, miles de mujeres tengan un diagnóstico a tiempo antes de que sea tarde.

Entra en proyectohera.es y pide tu cita para donar – PROYECTO HERA https://proyectohera.es/

Y si quieres más información sobre las ponencias de Laia y Araceli, descarga el Informe del Congreso 2025 


📸 Créditos de imagen: La fotografía de cabecera, es obra de Janire Usategui Castro. Pertenece a la edición 2021 del Concurso Fotográfico de Lactancia Materna Marina Alta. Gracias al Grup Nodrissa por permitirnos ilustrar la ciencia con arte.